En la soledad me vi atrapado
como un tunel sin final
con las penas y los llantos
qe me producia el avnanzar.
Con el tiempo fui confiando
en el poder de la amistad
que se convirtio en un gran aliado
a la hora de camina.
Lo que os cuento no es mentira
es la cruda realidad,
que no hay nada en esta vida
que es un sueño nada más.
viernes, 30 de octubre de 2009
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